Blog del Coro Comunal de Timbúes
Amistad, Coro y Condimentos
Autor: Gabriel Alegro12 May

“Amigo lindo del alma
tersura de mi candil,
encuentros en las llamadas
y en una te quiero a ti”
Eduardo Mateo - Uruguay - 1976
Quizás la amistad sea una de las “cosas” más difíciles de describir. Es algo, un sentimiento que surge entre dos personas, y crece, queda latente o se termina. Trae aparejada confianza, alegría, confidencia, en muchos niveles de profundidad. Antes de comenzar a escribir estos renglones, busqué in Internet “frases de amistad”, y quedé sorprendido de la variedad de estupideces recopiladas en algunos sitios web. Como ejemplo cito: ” La amistad beneficia siempre, el amor causa daño a veces” y “Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo”. En la primera, se nota que el autor sugiere una total separación entre amistad y amor, como si fueran agua y aceite, o como si el amor pudiera ser dañino. En la segunda…
Mejor intentaré pasar a palabras lo que siento como amistad, especialmente relacionada con la actividad coral, que no es más que amigos cantando organizadamente. Ya sabemos que cantar es emitir sonidos (musicales) con nuestra voz, sonidos que salen de nuestra boca, aire que vibra, energía que se emite. Bueno, quizás lo sepamos intuitivamente, pero cantar es también vibrar. Esa es la naturaleza de la materia: vibrar, ser energía. Por eso cantar es algo movilizante, incluso fuerte. Y cantar en un coro, cuando se suman diez, quince, veinte, cincuenta voces interpretando una obra, transmite tanta energía, que generalmente emociona a las personas presentes: coreutas, director y público. Esto sería lo deseable, aunque no siempre sucede, pero es más sencillo de explicar que la amistad. Cuando un coro interpreta “mal” las obras, por falta de ensayo o pericia del director, o porque elige obras más complicadas que la capacidad actual del coro para cantarlas, el efecto es negativo, y el sonido no resulta afinado ni agradable.
Pero volquémonos más hacia el lado positivo de la cuestión. La amistad entre integrantes de un coro, corre con la ventaja de que generalmente en los ensayos y en las demás actividades compartidas, cada uno está poniendo lo mejor de sí, concentrado en hacer bien las cosas, para mejorar la forma de cantar, y por el bien de todos los compañeros (o amigos). La amistad entonces encuentra un terreno natural para su desarrollo, encuentra las condiciones predisponentes para fortalecerse. Al igual que aclaramos en el párrafo anterior, esto es lo deseable. Desgraciadamente no todas las personas pueden desligarse de su carga de problemas al ingresar a la sala de ensayo o al lugar del concierto. Entonces pueden aparecer problemas que pueden resumirse en: “no dar lo mejor de sí”. Claro que cualquiera de nosotros puede tener un día complicado, o una etapa complicada en lo familiar o laboral y por lo tanto ver afectado su desempeño en esta ámbito de amistad musical que llamamos coro. Pero esa no debiera ser la constante, y generalmente cuando alguien que tuvo un mal día llega al coro a cantar con sus amigos, deja su carga de problemas atrás por un rato y se dispone a dar lo mejor de sí, a compartir el canto, a disfrutar de las armonías, y esto ayuda a recuperar en parte el equilibrio dañado por los problemas recientes.
¿Coro es entonces “sinónimo” de amistad? No siempre, aunque “coro” implica coordinación, implica comunicación y un cierto amor por lo que se está cantando, porque sino el resultado de la interpretación no será el óptimo, el emocionante, el buscado. Y en la amistad ocurre algo parecido, si falla en algún momento la relación, sobreviene el distanciamiento. Sin embargo una amistad puede durar muchos años, incluso si los amigos no se ven con frecuencia, no se ven por muchos años o ni siquiera se comunican. En un coro vocacional esto no es posible. Se requiere de una verdadera constancia a la hora de asistir a ensayos y a todas las actividades corales, o el coro no funcionará, entrará en crisis o decadencia. Cuando se unen amistad y constancia en un coro, los resultados no pueden más que mejorar.
Escribir en un blog plantea una total libertad, al igual que el tema de la amistad en los coros. No sé si estas palabras aportarán algo de luz al respecto, pero fueron escritas en libertad y pensando en amigos. Espero que perduren como el canto coral y la amistad.
Gracias, amigos.
Partituras Corales - Las Voces
Autor: Marcela Yocco28 Abr
Vamos a comenzar con uno de los últimos arreglos que nuestro coro está ensayando: “Oración del remanso” de Jorge Fandermole, en versión coral de nuestro director Cristián Caselli. Tomaremos como ejemplo la introducción.
¿Qué es lo primero que tiene que observar un corista al abordar por primera vez una partitura?
La respuesta es muy simple: en qué lugar se encuentra la melodía que tiene que cantar.
Si observamos en el comienzo de la partitura, a la izquierda se encuentran indicadas las voces. Primeramente debemos conocer cuantos géneros de voces hay y que diferencia existe entre ellos.

Existen dos géneros de voces, las voces de hombre y las voces de mujer o niño.
Cada uno de estos géneros se divide en voces graves y voces agudas.
La voz aguda de mujer o niño se llama Soprano.
La voz grave de mujer o niño se llama Contralto.
La voz aguda de hombre se llama Tenor.
La voz grave de hombre se llama Bajo.
Intentemos ahora echar un poco de luz sobre el significado de estos términos, ya que, si bien algunos son bastantes obvios como “bajo” otros por el contrario no lo son en absoluto.
El término Soprano proviene del italiano y significa “soberano, superior” y éste a su vez proviene del latín súper, supra: “sobre, por encima de”
El término Contralto proviene de «alto», y así lo encontraremos en muchas partituras . Esto se debe a que “alto” es una expresión que deriva del renacimiento. Dado que las mujeres no estaban admitidas al canto en la iglesia, la extensión que se encuentra por encima del tenor fue cantada por hombres. Alto era la voz masculina más aguda, incluso más que la voz de tenor o la voz hablada. Esta denominación que proviene del latín “altus” ha caído en desuso y en su lugar es más frecuente encontrar el término Contralto que se usa siempre al referirse al sexo femenino.
El término Tenor deriva de tenere en latín “tener, sostener” En la música medieval la parte del tenor se llama así porque mantiene la línea melódica básica sobre la cual evolucionan las otras voces con contramelodías.
Y finalmente el término Bajo proviene del latín “basis, base, pedestal”
Lo que nos queda por aclarar es que cada coreuta no elige la cuerda en la que desearía cantar, sino que es el director quien lo hace teniendo en cuenta no sólo el registro de cada uno, es decir cuan grave o agudo puede cantar, sino además el timbre o color de cada una de las voces.
En otras publicaciones ampliaremos estos conceptos de registros de voz y timbre.